Después de la gran controversia política que generó una malinterpretación del discurso del candidato presidencial Iván cepeda en Medellín hace un mes y medio aproximadamente, Cepeda volvió a la capital de la montaña y cuando muchos sectores esperaban que le fuera mal, sucedió lo contrario.
Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico volvió a llenar la plaza del parque San Antonio, acompañado de su fórmula a la vicepresidencia, Aida Quilcué y reafirmó sus anteriores declaraciones sobre la época aciaga que vivió Medellín, entre los años 80 y 90.

Cepeda, dijo «En Medellín lo que ha hecho la ultraderecha es un típico acto de negacionismo, es una de las formas más eficaces del poder violento y autoritario practicado desde hace mucho tiempo en Colombia. Se trata de borrar o distorsionar de la mente de los colombianos, hechos históricos que han sido ampliamente documentados. Aquí se ha negado desde la masacre de las bananeras pasando pasando por la existencia del conflicto armado que ha herido por tantas décadas a nuestra nación hasta el genocidio de la Unión Patriótica. Han intentado convertir la mentira histórica en política de Estado, porque saben que borrar esas verdades equivale a borrar la historia de las luchas democráticas del pueblo colombiano, la rebeldía contra la opresión y además de eso permite generar la idea de que existe un consenso social sobre la injusticia y con esa narrativa han justificado o encubierto despojo violento de tierras en Colombia y la privatización de las empresas públicas , la mal llamada limpieza social, el feminicidio, la discriminación racial y el intento por destruir los pueblos originarios y afro. Esa ha sido la narrativa de un poder autoritario y rapáz»
Agregó Cepeda que » hoy ya no es posible seguir diciendo mentiras impunemente ni escandalizarse cuando alguién recuerda en público estos terribles hechos. Los engaños negacionistas dejaron de funcionar , las maniobras de la política del maquillaje y del disfráz, ya perdieron efecto, ya no pueden seguir engañando a la sociedad colombiana, lo decimos con claridad y por eso lo decimos claro y fuerte, que lo oiga el alcalde, que lo oiga el gobernador, que lo oigan los diputados y concejales especialmente áquel energúmeno que amenaza a la gente con un bate en esta ciudad; que lo oiga el periódico El Colombiano, hoy no vengo a retractarme, ni arrrepentirme , ni ha rectificar lo que dije aquí en Medellín en ese gran acto del pasado 12 de febrero. Por el contrario vengo a reafirmarlo y a decirlo con más contundencia, a ampliarlo y a detallarlo»
En su intervención el candidato presidencial Iván Cepeda Castro, también estuvo acompañado de una de las madres que vieron desaparecer a sus hijos. Siguió diciendo «No estamos aquí para callar o esconder la verdad histórica, las sociedades que amordazan la verdad, perpetúan con hipocrecía su barbarie, acreditan con cinismo a los corruptos como ciudadanos nobles y censuran a la víctimas y a los justos ¡Que vivan las madres que buscan a sus hijos en la escombrera! «
Aseguró Cepeda «Decir la verdad aunque incomode , aunque cueste, aunque desate ataques, es un acto cívico de reponsabilidad con la memoria, con la justicia y con las nuevas generaciones de nuestro país y por eso hoy afirmo: No hay transformación posible democrática de nuestra sociedad sin verdad. No hay reconciliación sin justicia, No hay futuro digno si no somos capaces de mirar de frente nuestra historia y por eso, por amor a Colombia y Antioquia, decimos que lo nuestro, no es el imperio de la mentira, es el poder de la verdad como reza mi campaña electoral»
Manifestó el candidato del Pacto Histórico «Vamos a dacir toda la verdad y hagámoslo de manera serena, nítida y directa, el comienzo de la carrera política en Antioquia de Álvaro Uribe Vélez, en la década de 1980 y 1990 desde que fue alcalde de Medellín y gobernador de Antioquia se hizo de la mano de los clanes familiares del cartel de Medellin. Él y su hermano Santiago, hoy condenado como jefe paramilitar, fueron amigos, socios comerciales y colaboradores de clanes como los Ochoa, los Gallón Henao, los Villegas Uribe y los Cifuentes Villa, quienes eran de las entraña de las estructuras narcotraficantes de Pablo Escobar y de los paramilitares, como tantos otros políticos de este departamento, ellos eran propietarios de grandes haciendas que fueron centro de entrenamiento paramilitar que actuaban disfrazados como Convivires y ellos acumularon tierra, dinero y poder, mientras se masacraba al campesinado inerme en muchas municipios de esta importante zona del pais. Eso está ya a estas alturas totalmente documentado y probado y para muestra le recuerdo la rigurosa investigación de la periodista y directora de Questión Pública , Diana Salinas. «El laberinto del parquedero de Padilla«, recomiendo sea leído de manera atenta. En ese valioso trabajo se afirma que las masacres del Aro, de San Roque, el asesinato de Jesús María Valle y los hallazgos de la contabilidad del paramilitarismo no muy lejos de aquí, en el parqueadero Padilla están intimamente conectado con la gobernación en la época del señor Álvaro uribe Vélez. Por eso decir que decir que en esa época ese departamento se convirtó en la cuna de la parapolítica, del narcotráfico y del terrorismo de Estado, no es otra cosa que hacer la constatación de una realidad que es tan evidente, como la Muralla China.
Siguió señalando el candidato Cepeda «Si vamos a hablar entonces de quién es persona no grata aquí en Antioquia, quienes le causaron tanto dolor, humillación y sufrimiento al pueblo antioqueño, entonces deberíamos comenzar esa lista por el caudillo de la extrema derecha Álvaro Uribe, su hermano Santiago. jefe de los 12 apóstoles. A propósito de esa actitud negdora que tanto daño le ha hecho a la verdad en Colombia, quiero agregar que lo que realmente le preocupa al gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, y al alcalde de Medellín, Federico Guutiérrez, no es el honor de Antioquia y su gente, lo que verdaderamente los perturba es el despertad democrático de la ciudadania en este departamento, lo que los tiene inquietos es el trunfo electoral del Pacto Histórico, es la gran votación que el puebo nos dio el pasado 8 de marzo y que no es un hecho aislado, sino el anuncio de lo que será el triunfo de nuestra fuerza serena y poderosa querida Aída, el 31 de mayo en primera vuelta presidencial. Les preocupa que el PactoHistórico que ha hecho posible, covertir el salario mínimo en salario vital de 2 millones de pesos. Les incomoda que se hayan ampliado los derechos laborales y pensionales y saldar una deuda histórica con el campesinado mediante la entrega de tierras y que defiende el Pacto historico con convicción el acceso a la Universidad pública de manera gratuita como un derecho y no como un privilegio. Les enfada a Rendón y a Gutiérrez que nos opongamos con firmeza a la privatización de lo público, que defendamos la Fábrica de Licores de Antioquia y las empresas del Departamento como patrimonio colectivo que debe servir al bienestar del pueblo y no a la concentración de la riquezaade unos pocos. Y en medio de esa desesperación optan por repetir las viejas fórmulas de la política, del odio, la mentira y el espectáculo.
Dijo también Cepeda en la plaza pública «Nuestra exigencia no es para alimentar las divisiones de la sociedad nuestro propósito es algo superior, queremos construir un país donde de la verdad histórica y política sea la base de la reconciliación y de una auténtica democracia y por eso no es mera casualidad que hoy nos encontremos en este emblemático lugar, en este parque, el 10 de junio de 1995, la violencia quiso imponerse sobre la vida, una bomba instalada en la escultura el pájaro del maestro Fernando Botero estalló en medio de un encuentro cultural dejando más de 20 muertos y de 200 heridos, fue un acto de barbarie, que pretendión silenciar la alegria,la cultura y la convivencia en esta ciudad y en medio de esa tragedia surgió un gesto humano del maestro Botero, él pidió que la escultura no fuera retirada, decidió que ese pájaro herido permaneciera allí como testimonio vivo de lo ocurrido, como memoria que no se borra, pero al mismo tiempo donó una escultura idéntica que hoy se levanta como el simbolo de la paz en Colombia y que una de sus réplicas está en nuestro Palacio de Nariño. Ese gesto encierra una lección profunda para Colombia, no podemos olvidar, pero tampoco podemos quedarnos atrapados en el dolor. La memoria no es para perpetuar la guerra sino para impedir que la guerra se repita. Por eso con la misma fuerza y firmeza con la que decimos la verdad en este lugar de memoria histórica, quiero invitar a todas las vertientes politicas, al empresariado y a toda la sociedad a dar un paso hacia la reconciliación, a tramitar con responsabilidad y grandeza, todos los dolores, todas las verdades, pera reparar a todas las vícitmas del Estado, las víctimas de la Guerrilla, de los paramilitares y del narcotrafico.
Aseveró el candidato Cepeda Castro, que Colombia y Antioquia, pueden sanarse, pueden reconstruirse, a través del diálogo, una paz rural y urbana. «De esa certeza nace nuestro proyecto político, de la convicción de quenosolo esposible sino urgente, construir un gran diálogo nacional que nosconduzcan a un verdadero pacto que enfrente con decisión la crisis cada vez más grve del sistema de salud, un pacto que derrote de manera definitiva la gran corrupción , un pacto nacional de justicia social que consolide los avances alcanzados y profundize la lucha contra la pobreza y desigualdad con oportunidades para todas y todos.
Finalmente dijo Cepeda, que llegó Medellin sin pretensiones triunfalistas, con la convicción del respaldo popular «Este 31 de mayo vamos ganar en primera vuelta. Se trata de una certeza construida sobre razones evidentes y poderosas, en primer lugar porque los logros alcanzados por nuestro Goabierno han comenzado a transfortmar la vida de millones de colombianos».
