EN BARANOA EL CORREDOR GASTRONÓMICO CRUJIRÁ DE SABOR Y TRADICIÓN EN EL PUENTE FESTIVO
El alcalde de Baranoa, Edinson Palma, destacó que el Festival del Chicharrón representa uno de los principales símbolos gastronómicos del municipio y una oportunidad para que los visitantes conozcan el sabor y la identidad de su gente.
“Para Baranoa este festival significa orgullo. Aquí tenemos una tradición que se ha construido con el trabajo de muchas familias y que hoy nos permite recibir visitantes, fortalecer nuestros restaurantes, mover el comercio y mostrar todo lo bueno que tenemos. Queremos que quienes lleguen a Baranoa encuentren un municipio alegre, acogedor y orgulloso de su gastronomía y de su cultura”, expresó Palma.
También hay otro municipio en el Atlántico que en este puente festivo, el sabor, la tradición y el talento de sus matronas se tomarán la plaza principal de Polonuevo los días 10 y 11 de octubre, durante la VI versión del Festival del Cerdo y la Yuca, un encuentro que convierte la gastronomía en una celebración de la identidad, la cultura y la economía local.
El evento es organizado por la Alcaldía de Polonuevo y forma parte de la Ruta 23 de la Gobernación del Atlántico, liderada a través de la Secretaría de Cultura y Patrimonio.
La programación del festival, que contará con muestras gastronómicas, conversatorios, cabalgatas y presentaciones musicales, fue dada a conocer en rueda de prensa por los organizadores en la sala de prensa de la Gobernación del Atlántico.

Cerca de 30 productos derivados del cerdo y la yuca conformarán la variada oferta gastronómica del festival, preparados por 60 matronas y hacedores de Polonuevo, quienes deleitarán con sus sabores a alrededor de 22.000 visitantes durante los dos días de celebración.
En Polonuevo la tradición también se cocina. Durante el festival, propios y visitantes podrán disfrutar de una variada oferta de preparaciones de cerdo y yuca, con recetas que conservan los sabores de siempre. Los asistentes podrán saborear enyucados recién horneados y carnes asadas al punto perfecto, deleitarse con un innovador ceviche de cerdo o disfrutar del chicharrón al barril crocante acompañado de embutidos artesanales.
La yuca, como protagonista indiscutible, estará presente en múltiples preparaciones como bollos tradicionales, carimañolas rellenas de cerdo, dulces, chicha de yuca, el famoso bollo de yuca relleno de chicharrón, raspaos, rosquetes de yuca y hasta tacos que combinan lo mejor de esta raíz con jugosas preparaciones de carne de cerdo. El público también podrá sorprenderse con propuestas innovadoras como el cerdo al barril o la lasaña de yuca con cerdo, muestras de cómo la tradición se reinventa para conquistar a los comensales.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, destacó que los festivales gastronómicos hacen parte de la apuesta del departamento por fortalecer las tradiciones, dinamizar la economía popular y convertir los saberes de las comunidades en oportunidades de desarrollo.
“En el Atlántico la cultura también se sirve en la mesa. Cada festival gastronómico es una oportunidad para mostrar lo que somos, para respaldar a nuestros hacedores y matronas y para generar movimiento económico en nuestros municipios. La Ruta 23 nos permite poner en valor esos sabores, esos saberes y esas tradiciones que hacen del Atlántico un destino con identidad propia”, señaló el mandatario departamental.
EN BARANOA EL CORREDOR GASTRONÓMICO CRUJIRÁ DE SABOR Y TRADICIÓN EN EL PUENTE FESTIVO
El Festival del Chicharrón, que forma parte de la Ruta 23 de la Gobernación del Atlántico, se realizará del 10 al 12 de octubre en el corredor gastronómico del sector 20 de Julio, con platos tradicionales e innovadores, danzas y una historia que nació a la orilla de la Cordialidad.

El Corazón Alegre del Atlántico, como se conoce a Baranoa, se alista para tres días de fiesta alrededor de su producto insignia. En su vigésima tercera versión, el Festival del Chicharrón rendirá homenaje a uno de los precursores de este saber tradicional del municipio, Jaime Enrique Jurado Rojas, cuyo nombre acompañará desde ahora la memoria viva de un oficio que se transmite de generación en generación.
Con este homenaje, los organizadores buscan reconocer a quienes hicieron posible que el chicharrón baranoero se convirtiera en símbolo gastronómico y motivo de orgullo para todo el municipio. El lema de este año es «Sabor, tradición y crujir que nos une», una frase que condensa aquello que hace inconfundible al producto: su sazón, la herencia que representa y ese crujir que convoca a unas 15.000 personas durante los tres días.
El evento es organizado por la Asociación de Hacedores del Chicharrón de Baranoa, en coordinación con la Alcaldía municipal, que dispuso un plan de contingencia junto con las autoridades policivas, de Tránsito y los organismos de socorro. El objetivo es acompañar a los visitantes y garantizar que estos tres días transcurran en tranquilidad y buena compañía.

El alcalde municipal, Edinson Palma, dijo que “este festival se ha consolidado como una de las principales dinamizadoras de la economía de Baranoa y del departamento, es así como durante los tres días, los negocios multiplican sus ventas y generan empleos directos e indirectos: cocineros, meseros, transportadores, artesanos, comerciantes y emprendedores encuentran en el festival una vitrina para sus productos y un ingreso clave para el año”, expresó Palma.
28 establecimientos estarán a lo largo del corredor gastronómico, que volverá a convertirse en el epicentro de la celebración. A ellos se sumarán los diversos emprendimientos, encargados de adornar el corredor en los puntos libres, complementando así la oferta del comercio y brindando mayor variedad a quienes recorran el circuito.
El chicharrón de Baranoa es mucho más que un plato: es un oficio heredado entre generaciones y los asistentes podrán disfrutar de las distintas presentaciones: al barril, crujiente y jugoso, acompañado de yuca, bollo de limpio o bollo de yuca. La mayoría de los hacedores lo cocinan en fogones de leña, ese fuego lento que le da carácter y aroma inconfundibles
PLATOS INNOVADORES
Los platos innovadores son otra de las ofertas gastronómicas que en los últimos años han tenido gran acogida. Este año participan 9 platos, y en una iniciativa de la gestora social Julia Durán. Los platos son:
Cevicharron (Bestaurante Cerdo Sabrosón)
Porchetta en Foccacia (Restaurante La Porchetta)
Tortillarón (Restaurante Tremendo Totumazo)
Tramacazo de chicharrón (Restaurante Fogón Costeño)
Triada de chicharrón (Restaurante Luna Verde)
Castillón de Cerdo (La Parada del Sazón)
El Bipolar (Restaurante Abrasao)
Fantasía de Colores (Restaurante donde Morgan)
Ceviche de Chicharrón (Restaurante Brisas del Guájaro)
HOMENAJEADO
Jaime Enrique Jurado Rojas, popularmente era conocido como “El Cachaco” a quien se le rinde este año homenaje, llegó a Baranoa sin saber de cerdos, ni chicharrones, su mundo eran los caballos y sus pesebreras; sin embargo, en 1992 comenzó a escribir una historia que cambiaría la gastronomía de la región. Inició con ventas de pollos asados y almuerzos. Pero la curiosidad lo llevó a explorar algo nuevo y le apostó al negocio de la carne de cerdo. Fue el pionero de la chuleta cocida, antes se freían crudas. Poco tiempo después abrió su negocio que hoy se conserva y lleva por nombre ‘Los Arrieros de Jaime’, manteniendo vivo el sabor y un recuerdo imborrable.
HISTORIA DEL CHICHARRÓN
La fama de Baranoa como «Capital del Chicharrón» es anterior a su reconocimiento como festividad oficial. Entre las décadas de 1960 y 1970, familias de la zona apostaron por paraderos junto a la carretera y ofrecieron a viajeros y transportadores cerdo frito crujiente con yuca cocida y bollo limpio. La clave del éxito fue la sazón de la región —macerado en ajo y sal, frito en su propia grasa—, que mantiene la jugosidad del cerdo y convirtió el plato en una parada obligada del Caribe colombiano.
