Colombia ha trabajado fuertemente en contra de los carteles de la droga y EE UU, ha sido aliado de Colombia, asi que la lucha contra los carteles mantiene a salvo a los Estados Unidos.
El embajador de Colombia en los Estados Unidos, Daniel García Peña, publicó una columna en el Washintong Post, donde señala que Estados Unidos no puede permitirse abandonar la lucha antidrogas., igualmente señaló que la cooperación entre Estados Unidos y Colombia es crucial en la guerra contra los carteles y el tráfico de cocaina
LA NOTA DEL EMBAJADOR
El mes pasado Colombia enterró a 13 policías que fueron emboscados mientras protegían operaciones de erradicación de cultivos de coca en Amalfi, Antioquia. Ese mismo día, un carro bomba explotó cerca de una instalación militar en Cali causando la muerte de seis civiles y dejando decenas de heridos. Estas tragedias no son recuerdos de una guerra pasada, sino expresiones de una violencia reciente: narcotraficantes debilitados que responden con brutalidad.
Colombia no guarda duelo en soledad. Los estupefacietnes ue alimentan esta violencia no están destinados a nuestras calles sino a las de Washintong. Nueva York, Miami, Los Ángeles y muchas otras. La lucha contra el crimen trasnacional es un esfuerzo compartido que afecta vidas en todo el hemisferio occidental.
En la Conferencia Internacional de Control de Drogas, organizada el mes pasado por la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) en Nashville, el brigdier general Carlos Fernando Triana, director de la Policía Nacional de Colombia, rindió homenaje a los 13 policías caídos. Recordó a la audiencia, integradas por agencias de seguridad de todo el mundo, el alto costo humano de esta misión. Las Fuerzas de seguridad colombianas cargan con el mayor peso de esta lucha. Pero no combaten solo por Colombia.
Los resultados de esta lucha son tangibles y medibles Solo en la primera mitad de este año, las autoridades colombianas incautaron mas de 500 toneladas de cocaína, lo que apunta a superar el record anterior. También destruyeron 2.486 laboratorios, capturaron a 183 personas con fines de extradición y entregaron a 177 más a los tribunales estadounidenses e internacionales. De las redes mafiosas se han decomisado bienes valorados en más de 125 millones de dólares. Estas cifras representan más de 800 millones de dosis de cocaína fuera de los mercados globales. Cada interdicción, cada captura, cada incautación le quita oxígeno financiero a los grupos criminales.
También se ha avanzado mucho en la lucha contra organizaciones que han extendido su alcance más allá de Colombia. Los carteles de Tren de Aragua y el Clan del Golfo, ambos con operaciones conjuntas entre Estados Unidos y Colombia. Autoridades en Medellín capturaron recientemente a dos integrantes del Tren de Aragua, incluídos en la lista de los más buscados en Colorado. Estos logros demuestran como la inteligencia compartida y la cooperación también protegen a las comunidades estadounidenses.
El progreso, sinembargo, tiene un precio. Solo este año, 79 policías colombianos han perdido la vida en cumplimiento de su deber. Su sacrificio recuerda un hecho que a menudo se pasa por alto en los debates de política; ningún país en el mundo paga un precio más alto en vidas humanas ni invierte mas recursos propios en la lucha contra el narcotráfico y el crimen transnacional que Colombia.
La Casa Blanca está próxima a envíar al Congreso su informe anual. La llamada «lista de paises de mayor preocupación», que designa a las principales naciones productoras y de tránsito de drogas ilícitas y avalúa hasta que punto cumplen sus compromisos internacionales para combatir este delito. No se trata de un trámite burocrático: ese reporte influye en la asignación de asistencia internacional incluidos recursos para la lucha contra los carteles.
Estados Unidos ha sido socio de Colombia durante varis décadas. Operaciones conjuntas, miles de horas de apoyo aéreo y marítimo, entrenamientos mutuos, intercambio de inteligencia y cooperación judicial hacen más seguros a ambos países.
RETIRAR LOS FONDOS DE COOPERACIÓN DEBILITARÍA A COLOMBIA AL AFECTAR SU ECONOMIA LEGAL Y DEBILITARÍA A ESTADOS UNIDOS AL REDUCIR LA CAPACIDAD MARÍTIMA Y AÉREA.
Reducir esos fondo también obstculizaría el flujo de inteligencia. Solo beneficiaría a quienes se lucran de las economías ilícitas.
Colombia continuará combatiendo a los carteles, porque es de nuestro interes nacional hacerlo. Pero sin el respaldo de los Estados Unidos los costos aumentarán y los resultados serán menores.
Las pérdidas en Amalfi y Cali son las pruebas y el costo de una lucha que trasciende las fronteras. Nuestros caídos nos recuerdan que la batalla de Colombia es también las de los Estados Unidos: contra la violencia, contra la adicción y contra la erosión de las institucciones democráticas . Que así sea.
