
Como Directivo de ADEA y candidato aspirante a la JUNTA DIRECTIVA dentro de las elecciones a efectuarse el próximo 31 de julio me permito pronunciarme para dar respuesta ante las Bases del Magisterio y ante la opinión pública de los siguientes hechos:
- He sido objeto de “advertencias” con tono de amenaza en las que se me ha dicho por escrito, que “
… Hay gente muy fastidiada con tus discursos hablando mal de los demás directivos «…
lo cual interpreto o asocio con mi postura crítica frente a la implementación del Nuevo Modelo de Salud del Magisterio y de quienes habiéndose constituido en mayoría desde el pasado 22 de marzo muy poco hacen para defender los derechos e intereses de los maestros de base afiliados a ADEA,
a pesar de controlar el sindicato. - Cuando arrancó la catástrofe humanitaria en que se constituyó la implementación del Nuevo Modelo de Salud del Magisterio fui advertido en reunión de Junta, por la Fiscal del sindicato, que no “acatar las decisiones de los organismos de dirección de la asociación” (artículo 33, inciso 2 de los Estatutos), podía acarrearme consecuencias, lo que palabras más, palabras menos constituía un intento de censura o veto a mis pronunciamientos en medios a raíz de lo cual opté por hablar como ciudadano, educador y usuario de los servicios médicos.
- Posteriormente y en continuación de reunión de Junta Directiva del pasado 30 de mayo y reanudada el pasado 14 de junio, por decisión votada por seis (6) integrantes de la nueva mayoría de ADEA se decidió por parte de esta especie de Nuevo Tribunal de la Inquisición iniciarme un proceso disciplinario que se me comunicó un día después cuyo único propósito es expulsarme de ADEA, antes de las elecciones, sindicándoseme de los delitos de injuria y calumnia contra los
referidos directivos. - Como cualquier estudiante de derecho de primer semestre lo entendería, quién se siente lesionado es parte del proceso jurídico y como tal no puede fungir al mismo tiempo como víctima, investigador y juez, pues este tipo de comportamientos abusivos vicia lo actuado por vulneración del artículo 29 Constitucional (Debido Proceso), sin mencionar que de acuerdo al principio de presunción de inocencia, nadie puede ser declarado culpable si previamente no es vencido en juicio para lo cual nuestro ordenamiento jurídico plantea un procedimiento y unas instancias diferentes a los integrantes de la mayoría de la Junta.
- Solamente en ignorantes de la juridicidad y de lo instituido por Hans Kelsen puede afirmarse que unos Estatutos sindicales pueden ubicarse por encima de la Constitución y de lo establecido taxativamente en normas como el CST.
- Como de ello se deriva, contestar el viciado “pliego de cargos” hubiese legitimado y validado un proceso irregular y violatorio de una Constitución como la del 91 que todo servidoR público jura acatar al momento de posesionarse.
- Por lo anterior, presenté escrito de recusación frente a los manifiestos impedimentos de quienes me sindican y pretenden cumplir el doble rol de jueces y parte.
- Sin convocar a Junta Directiva Ordinaria (estando ampliamente vencidos los términos para hacerlo) los 6 Directivos de Mayoría han decidido usurpar o arrogarse competencias de los restantes 5 miembros de Junta y a través de documentos escuetos y no motivados negar la recusación (junio 26).
- En los mismos términos prevaricadores decidieron, además, resolver recurso de reposición y, peor aún, recurso de apelación siendo que procedimentalmente quien resuelve una reposición debe trasladar la apelación a una instancia superior, principio que también irrespetaron.
- Faltando a la verdad o recurriendo a verdades a medias, los 6 usurpadores de la Junta, desinforman al magisterio indicándole que frente a tutela que presenté, el Juzgado Cuarto Penal Municipal tomó la decisión de primera instancia (no definitiva) de declararla improcedente “por existir otro medio de defensa judicial”, callando convenientemente que esos otros medios son la recusación, la reposición y la apelación, los que el Juzgado excluyó del acervo probatorio incurriendo en una vía de hecho, por lo que se presentó impugnación y está pendiente un pronunciamiento de segunda instancia.
- Desde su profunda irresponsabilidad y desde un desconocimiento y desprecio absoluto, quienes hoy actúan a nombre de toda una Junta sin tener la autoridad para hacerlo pretenden no solo materializar mi expulsión, sino hacer partícipe de un claro prevaricato a la Asamblea de Delegados, a la cual es pertinente hacerle un llamado a no dejarse instrumentalizar ni involucrarse en la comisión de un grave delito.
- No cabe duda de que si con la misma diligencia y eficiencia que mal utilizan tanto para sacarme tramposamente del camino como para allanarse a demandas y pagarlas, actuaran en defensa de un Modelo de Salud respetuoso de la Dignidad del Magisterio y de los recursos que aportan todos los afiliados, otra sería la suerte de todos.
ESTE 31 DE JULIO, CASTIGUEMOS A QUIENES CON SU SILENCIO Y PASIVIDAD
NO HACEN MÉRITOS PARA MERECER UN VOTO MÁS DE LOS MAESTROS
Barranquilla, julio 21 de 2024
ALBERTO ORTIZ SALDARRIAGA
DIRECTIVO ADEA