La Alcaldía de Barranquilla fortalece una planeación urbana más sostenible y resiliente, reconocida en 2026 con la certificación LEED for Cities Gold. La Administración distrital inició la identificación de puntos para recuperar fuentes existentes y proyectar nuevas intervenciones con más árboles, sombra, agua e infraestructura verde para mejorar el confort de los ciudadanos.
La Alcaldía de Barranquilla está incorporando el agua, la sombra, la vegetación y soluciones de enfriamiento local en la manera de planear y transformar sus parques, plazas, bulevares y otros espacios públicos, con el propósito de consolidar una red de refugios climáticos urbanos, lugares que ofrezcan mejores condiciones de sombra, frescura y confort térmico para los ciudadanos. El trabajo contempla la recuperación de fuentes existentes y nuevas soluciones como chorros de agua, nebulizadores y aspersores, integrados con árboles, vegetación y paisajismo.
“Barranquilla es una ciudad tropical y la hemos pensado en esa realidad. No se trata solamente de construir espacios bonitos, sino de crear lugares donde nuestra gente pueda caminar, encontrarse, hacer deporte y disfrutar con mejores condiciones frente al calor. Por eso estamos integrando nuevas soluciones a nuestro espacio público”, señaló el alcalde Alejandro Char.

Como referencia, Barranquilla ha estudiado experiencias internacionales como la de Barcelona y su respuesta frente al calor urbano, tomando elementos que puedan adaptarse a las condiciones y necesidades de la ciudad. A partir de este análisis, el Distrito ha comenzado a trabajar en la identificación y caracterización de las zonas con mayores necesidades de confort térmico, con el fin de establecer cuáles son los puntos prioritarios de intervención y definir, para cada uno de ellos, cómo integrar agua, sombra, vegetación e infraestructura verde.
“Tenemos que mirar a Barranquilla como un ecosistema. El agua, los árboles, los parques, la sombra y el paisajismo, nos permiten construir una ciudad mejor preparada para el clima. Contamos con unas condiciones naturales extraordinarias y hay que aprovecharlas. La preparación frente al cambio climático es una acción transversal”, destacó la gerente de Ciudad, Ana María Aljure.
En este proceso, la ciudadanía está ayudando a decidir. La Alcaldía realizó un sondeo y recibió propuestas para diferentes sectores de Barranquilla dónde les gustaría ver nuevas fuentes.
Entre los puntos mencionados están las entradas de la ciudad por la calle 17, Gran Malecón, entorno del estadio Metropolitano, rotondas e intersecciones estratégicas, Centro y Paseo Bolívar, parques, calle 72, la Circunvalar. La Administración distrital ya adelantó las primeras acciones, con la recuperación y puesta en marcha de la fuente del sector de Villa Country y una en el Gran Malecón.
Esta iniciativa de la ciudad también responde al desafío de las islas de calor urbanas, un fenómeno en el que las zonas urbanizadas pueden registrar temperaturas superiores a las de áreas rurales cercanas. Cuando el agua se integra con sombra, árboles y vegetación, puede generar condiciones de enfriamiento local y contribuir a mejorar el confort térmico de quienes utilizan estos espacios.
Barranquilla lleva años construyendo las bases para responder a este reto. Más de 200.000 árboles han sido sembrados, se han construido más de 2 millones de metros cuadrados de espacio público, la ciudad cuenta con 5 bosques urbanos, y se ha avanzado en la recuperación de espacios con más zonas verdes y paisajismo, así como en proyectos que incorporan el agua en el diseño urbano. A esto se suma el trabajo de transformación y embellecimiento de puntos críticos en todos los barrios que adelanta el Distrito a través de ‘Barranquilla Limpia y Linda’ y que ya alcanza más de 80 espacios.
El propósito es que esta nueva mirada también haga parte de las nuevas intervenciones que se desarrollen en la ciudad, que cada obra y cada espacio público pueda incorporar, de acuerdo con sus características, más vegetación, sombra, agua e infraestructura verde como parte de su diseño.
