La ciudad crece en expectativas a la posibilidad de la IndyCar y mantiene vivo el sueño de convertirse en escenario de un Gran Premio de Fórmula 1.
“Qué bendición tener a Juan Pablo Montoya, a su hijo, a Bavaria y a Pony Malta unidos por el automovilismo colombiano. Pero, sobre todo, saber que los recursos de este evento podrán ayudar a las familias que lo han perdido todo”, manifestó el alcalde Char
Una vez más, Barranquilla demuestra que está lista para grandes eventos y consolida su vocación de servir. Con el Circuito Pony Malta, impulsado por Juan Pablo Montoya y su hijo Sebastián, se destinaron los recursos generados a las familias colombianas que se vieron afectadas por el terremoto, al tiempo en que crece una gran expectativa para acoger deportes automovilísticos.

Es así como el Circuito Pony Malta se convirtió en un abrebocas de lo que Barranquilla puede albergar en material de automovilismo, entre ellos la posible llegada de IndyCar y el gran sueño de un Gran Premio de Fórmula 1.
El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, aseguró en su cuenta de X, que: ¡Barranquilla y el Circuito Pony Malta hicieron historia con el corazón puesto en Colombia! Juan Pablo y Sebastián aceleraron frente a más de 10 mil barranquilleros y visitantes que sintieron de cerca toda la emoción del automovilismo. Un encuentro inolvidable que unió el deporte y la solidaridad por un país que hoy nos necesita más que nunca”. (Ver trino)
“A orillas del río Magdalena, testigo de nuestra historia y nuestro progreso, carros, pilotos y grandes experiencias hicieron de este circuito una jornada a otro nivel. Gracias a todos por ser parte de esto y demostrar que la solidaridad también nos mueve. El 100% de las utilidades será donado a las familias afectadas”, puntualizó el alcalde.
El mandatario indicó que la posibilidad de que la ciudad sea escenario de una carrera de IndyCar sigue avanzando y aseguró que ya existe un primer trazado sobre el que se viene trabajando. Según explicó, representantes de la Alcaldía ya estuvieron en Indianápolis y técnicos cercanos a la organización visitaron Barranquilla para conocer las condiciones de la ciudad y evaluar el circuito.

“Lo de hoy es un preámbulo que va a catapultar a Barranquilla como una gran capital del automovilismo”, afirmó el alcalde, quien reveló que el CEO de IndyCar, Mark Miles, confirmó una próxima visita a la ciudad, después de su paso por Brasil, para avanzar en los últimos aspectos que permitan definir el proyecto.
De concretarse, Barranquilla podría convertirse en escenario de un hecho histórico para esta categoría, al ser la primera ciudad por fuera de Estados Unidos y Canadá en recibir una carrera de IndyCar. Para Char, esta posibilidad representa una oportunidad para que la ciudad siga proyectándose internacionalmente y para que el deporte se convierta en motor de empleo, prosperidad y oportunidades para las nuevas generaciones.
