LA MAYOR CONSECUENCIA DEL MEGANIÑO SERÁ LA FALTA DE AGUA POTABLE ADVRTIÓ EL PRESIDENTE
El jefe de Estado aseguró que la decisión del magistrado del Consejo de Estado, Pablo Andrés Córdoba, de suspender los efectos relacionados con la financiación del decreto de desastre nacional, pone en riesgo la preparación del país frente al fenómeno del mega Niño previsto para finales de este año, al impedir la ejecución oportuna de recursos destinados a garantizar agua potable, seguridad alimentaria y el abastecimiento energético.
Durante el Consejo de ministros televisado, el mandatario afirmó que la medida judicial “busca que no se financie la emergencia que sobreviene en diciembre” y advirtió que las proyecciones del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) indican la llegada de un fenómeno climático de gran intensidad.
“Estamos hablando de que va a haber una mega sequía, un mega Niño, que puede tener incluso regiones con lluvias intensas, pero cuya principal consecuencia será la falta de agua”, advirtió el jefe de Estado.
El tiempo de mayor impacto del mega Niño
En ese contexto, el presidente explicó que el fenómeno tendría mayor impacto entre diciembre de 2026 y marzo de 2027, y alertó que la preparación debe comenzar de inmediato, pues las obras y proyectos requeridos no pueden ejecutarse cuando la emergencia ya esté en desarrollo.
El primer mandatario insistió en que la prioridad del Gobierno no es únicamente garantizar el suministro de energía, sino proteger el acceso al agua potable y la producción de alimentos.
“El problema fundamental no es la energía; el problema fundamental es el agua potable, o sea la cantidad de agua dulce que pueda haber disponible en diciembre”, agregó.
Como parte de la estrategia de mitigación, manifestó que es necesario acelerar la construcción y terminación de acueductos, ampliar la disponibilidad de agua para el sector agrícola y fortalecer la generación de energía mediante fuentes solares, mediante la transición energética.
“Los acueductos no se hacen un mes antes de diciembre, hay que empezar ya”, dijo el presidente, al tiempo que explicó que los paneles solares representan la alternativa de más rápida implementación.
“Si hay sequía y más sol, hay más energía que se puede sacar de los paneles solares, así de simple”, enfatizó.
El jefe de Estado sostuvo además que cualquier retraso en la ejecución de los recursos reducirá la capacidad del Estado para enfrentar los efectos del fenómeno climático y lanzó una advertencia al próximo gobierno.
“Cualquier mes que se pase, dos meses que se pasen, ya no sirve para nada el dinero, porque ya no se pueden mitigar los efectos del mega Niño o de la mega sequía”, explicó.
De otro lado, defendió la declaratoria de desastre nacional al señalar que se trata de un mecanismo contemplado en la legislación para atender emergencias, y no de un estado de excepción.
“El problema no soy yo; el problema es cuánta gente puede morir”, concluyó el mandatario, al insistir en la necesidad de adoptar medidas urgentes para enfrentar los impactos de la crisis climática.
