Presidente Petro demandará a Donal Trump por insultos que son ya reiterativos sin ningún tipo de fundamento
Por: Carlos Toncel Cadena
Tras la fuerte y grave acusación del presidente Donald Trump, contra su homólogo colombiano, Gustavo Petro, a quien señala de ser «líder del narcotráfico’, surgen nuevamente quienes piden que necesitamos regresar a los canales diplomaticos. Y más allá de eso, sectores no coincidentes con el jefe de Estado colombiano advierten sobre una mala politica de relaciones internacionales con nuestros otrora ‘buenos aliados’.
Sobre el particular, creo, se necesita, hacer ciertas precisiones. A mi juicio, no existe un tal rompimiento de la diplomacia con el presidente Donald Trump. No, sencillamente nunca ha existido química con el gobierno colombiano. Desde que Trump asumió el poder, todos en Colombia, sabíamos que las relaciones iban a ser tensas, casi que nulas. No coinciden los ideales del uno con el otro.
En el fondo, todos (izquierda, derecha, los de centro, alternativos, centro izquierda, centro derecha, libres pensantes o social demócratas) o como se llamen los sectores que visionen el tema, saben bien, que la idea de Estados Unidos como potencia mundial es impulsar una nueva agenda política en Latinoamérica, y, que, para eso, se requiere golpear con firmeza a quienes no se ciñen, o no se someten a los postulados de la potencia.
Ahora bien, el gobierno estadounidense abrió una confrontación puntual con todo aquello que no signifique su línea geopolítica en Suramérica. Lo hizo con Brasil y lo hace con México, a través de aranceles y permanentes agresiones. Ni que decir con Venezuela. Pero, la ‘piedra en el zapato’ para llegar a este último y borrarlo de un solo tajo, es utilizando a Colombia. Mucho cuidado con esto último, a Colombia. Eso es lo que realmente nos debe importar.
Hoy, cuando el señor Trump, tiene su país, potencia mundial paralizado por diferencias en sus políticas con el Congreso, y las protestas en las calles no cesan, necesita un pretexto. Esto es, un florero de Llorente. Una cortina de humo o un sofisma de distracción, como lo quieran llamar; para ocultar que ha sido incapaz de hacer avanzar por caminos de progreso y entendimiento a sus conciudadanos.
Cuidado, cuando me refiero a Colombia. Es Colombia. Nuestro país, con 50 millones de habitantes. Colombia no es solo Petro. Petro se irá, si lo dejan en 10 meses, pero, los colombianos no podemos prestarnos para hacer estallar un conflicto en nuestras fronteras que solo traerá miseria, hambre, muerte y desolación en grandes proporciones para los venezolanos y para nuestros connacionales so pretexto de querer sacar a Maduro del poder. Pregunto: ¿Se justifican los miles y miles de muertos para sacar a un solo hombre del poder?
Yo espero, que quienes desde diferentes trincheras, agitan ese conflicto, la confrontación y la guerra, cuando estalle, no se guarden la lengua y se pierdan hasta de los editoriales en los grandes medios.
Todos sabemos de sobra que, en una guerra no gana nadie, perdemos todos.
Pienso que, para llegar al poder no se justifican los medios y ante la agresión del monstruo, hay que salir a rodear a nuestras instituciones. Eso es lo que debería hacer un buen colombiano. Así lo han dicho durante 50 años, entonces, ¿Por qué hoy tenemos que cambiar ese postulado?
